Microblogging vs. Blogging

Probablemente uno de los temas más trillados últimamente. Igualmente, estos son mis two cents.

Leo Laporte escribió una espectacular entrada en su blog en la que basicamente confiesa arrepentirse de haber dedicado tanto de su contenido a las redes sociales de microblogging, como Twitter y Buzz, o en su momento, Jaiku.

Un tiempo atrás Matt Cuts había escrito en su blog otra entrada que casi podría ser una respuesta a Leo (si no fuera porque se escribió meses atrás). En uno de sus párrafos Matt dice “Buzz fits nicely between tweeting and blogging”, y hay algo de cierto en esta frase. Buzz llena el espacio entre los usos de Twitter (compartir un link, decir donde estás, que estás haciendo, qué pensás, etc) y los de un blog personal (posicionarse en buscadores, generar contenido de mayor calidad, ser un espacio de discusión, etc).

Creo que el problema es que a nadie realmente le importa tanto lo que uno diga en las redes de microblogging. Se publica algo, se pasa, y se fue. Está perdido. Si, son herramientas geniales para comunicación directa y distribución instantánea de pequeños fragmentos de noticias, historias, o ideas, y no quiero decir que esto no sea valioso, pero el contenido realmente importante va a seguir centrándose en blogs, YouTube, diarios online, etc.

Después de pensarlo bastante, yo distribuí mis contenidos en internet entre un blog “profesional” (notese el uso de las comillas), uno personal (no me interesa compartir el enlace) con aire a Tumblr o Posterous, y una cuenta en Twitter a la que no le presto mucha atención.

Pero ojo, el flujo de información que más me importa no me llega vía Twitter, o Buzz, sino que a través de Google Reader. Es decir, mediante blogs o diarios online.

Vale la pena leer los dos posts mencionados al principio, y si sos blogger, no dejar que Twitter mate tu blog ;-)

Update 19-09-2011 04:18 am: Publiqué una entrada en la que explico porqué Google debería matar a Google Buzz del mapa.

Los pantalones del blogger

Banca del Presidente del Concejo

Banca del Presidente del Honorable Concejo Municipal de Villa Constitución

Hoy tuve que ir al Honorable Concejo Municipal por cuestiones néticas. Una vez que llegué me encontré con el Presidente del Concejo, Germán Giacomino, quien se acercó, me saludó, y me dijo que él recuerda tener una anécdota conmigo. Se trataba de un mail que le envié hace bastante, en el cuál le corregía un error ortográfico.

Sucedió que cuando yo finalicé la secundaria, y me encontré capacitado para votar (ya hace 4 años), me llegó una carta de parte de él felicitándome. A mi y a muchos otros egresados, claro. Pero en dicha carta, mi nombre no figuraba impreso como “Natán”, sino que como “Natam”. Si, sin acento y con una “M” al final. Lo dejé pasar, por supuesto, pero un tiempo después me llegó otra con el exacto mismo error.

Logicamente, tras ver que esto se había repetido dos veces, mi primera reacción fue escribirle un correo haciéndole saber que algo andaba mal :-P. Días después, Germán Giacomino me respondió diciéndome que el error había sido corregido, y que no se iba a repetir.

Hoy, después de recordarme esto, el Presidente del Concejo me agradeció por haberle llamado la atención entonces, ya que, en sus palabras, “eso lo ayudó a mejorar su comunicación con la juventud y a prestar más atención a esas cosas que uno dá por sentado”. Luego me felicitó porque había llegado a sus oídos que estoy realizando un buen trabajo en sistemas en el Municipio, pero esto lo estoy mencionando sólo para hacerme buena imagen ;-)

Germán Giacomino me habló de mails, pero lo que él no sabe (creo), es que todo fué blogueado; desde la primera carta que me llegó, pasando por los mails que intercambiamos, hasta mis conclusiones. Y no, yo no dije nada malo de él en mi blog, creo que al contrario, la crítica fue positiva. Lamentablemente, mi antiguo blog ya no se encuentra online para demostrarlo.

Pero así como ésta fue una buena experiencia y Germán me agradeció el haberle hecho llegar una simple corrección, yo pude haber hablado mal de él, y él podría haberse enterado. En ese caso, hoy al encontrarmelo en el Concejo la historia hubiera sido otra.

Mafalda Quejándose

Es recurrente encontrar en los bloggers una tendencia a quejarse de todo. ¡Y es lógico! Los blogs son perfectos como espacio para expresar disconformidades. Pero ¿será acaso que la juventud bloguera, por el solo hecho de obtener algunos comentarios, se convierte en innecesariamente destructiva? Se deja de lado la honestidad del bloguer en favor de una escritura y opinión mas áspera, que en la vida real, no son capaces de sostener.

A ver; no digo que al publicar opiniones o ideas en Internet haya que limitarse pensando en quién podría leerlo. Solo que, quizás, si uno va a criticar a alguien (del gobierno por ejemplo), debería hacerlo con la actitud con que lo haría en la vida real. En otras palabras, se debería ser honesto para escribir. Por que es absurdo que un blog sea un manojo de críticas, pero que al discutir estas cosas personalmente con el bloguer, se le caigan los pantalones.

Uno mas, y van…

Espero que este sea el último blog que tenga.

Antes tuve por mas o menos 3 años uno llamado Gritalo!. Hasta ahora, fue el blog que más tiempo mantuve. Tenía una pequeña comunidad de lectores con los que terminamos por armar un foro para hablar más libremente. La comunidad era pequeña, pero muy activa. Gritalo! estuvo alojado el primer año en Blogger, el segundo en WordPress.com y el último en un hosting propio usando WordPress.org. Tuve también otros sitios antes y durante, pero no vienen al caso.

Probablemente algunos lectores de mi antiguo blog se pregunten porqué lo eliminé, pero no tengo una respuesta muy clara. Yo tampoco se bien porqué lo hice. Probablemente porque no estaba conforme con el rumbo que estaba tomando. Muchas veces me pregunté si debería escribir sobre algún tema o no, otras si mi opinión serviría de algo. Hubo algunos posts que fueron demasiado muy personales, otros que fueron conflictivos y generaron discusión. También hubo publicaciones de quejas, de humor y de aburrimiento. En resumen: el blog era una mezcla que ni siquiera yo estaba pudiendo digerir.

Con este blog, empiezo de nuevo. Me gustan los comienzos porque son como bocanadas de aire fresco, como hojas en blanco, esperando a ser escritas. Me gusta la idea de volver al principio y tratar de hacerlo mejor. Esta vez hay temas sobre los que ya no quiero escribir, que prefiero no tocar. Hay palabras que quisiera reservarlas para el contacto humano, y otras que prefiero publicar en Twitter u otras redes sociales.

Así que, este fue mi chintigésimo primer post. En breve, alguna publicación.