Una semana sin redes sociales

El 15 de enero dejé de usar Twitter, Facebook y Google+: durante una semana no retuiteé ni le di Me gusta o +1 a absolutamente nada ni nadie; desinstalé las aplicaciones sociales de mi teléfono Android, y los plugins para tuitear y recibir notificaciones en el navegador. Pero me costó deshacerme de los hábitos creados: de leer todo el tiempo sobre qué está hablando Internet o mis conocidos; de responder tuits y comentarios, republicarlos, retuitearlos; de comentar qué estoy haciendo o compartir links interesantes en Twitter.

El experimento duró solo una semana, porque —me da un poco de vergüenza admitirlo— me costó mantenerme firme. Y no solo eso, sino que además no pude cumplirlo correctamente, ya que a pesar de no participar en las redes, seguí usándolas para leer las publicaciones de los demás: no pude evitar entrar de vez en cuando a Twitter y ver qué había de nuevo, o a Facebook para chusmear sobre qué hablaban mis amigos y conocidos. Fui por lo tanto un usuario pasivo; consumí contenidos, pero no generé ninguno.

Eso fue lo primero que noté: que soy adicto a los flujos de datos. Hay algo en las publicaciones breves e instantáneas que hace que mi cerebro libere endorfinas al leerlas, sobre todo en Twitter y Google+. También me di cuenta de que encuentro más interesante la red del pajarito, pero que en Facebook puedo interactuar con gente que conozco mejor. Siempre preferí la primera sobre la segunda, ¿pero a cuál creen que extrañé más luego de una semana de desconexión?

Lo que no extrañé en ningún momento es la falta de notificaciones, lo cual me pareció un motivo para alegrarme. Conozco gente que no puede dejar de recibir avisos cuando alguien habló sobre ellos en Facebook, los etiquetó, o les dio Me gusta en su última publicación. Están todo el tiempo pendientes de su estatus desde sus celulares, iPods, u otros dispositivos móviles. Es que parece que las redes sociales trajeron este nuevo tipo de angustia en el que las bajas cifras de Me gusta, ‘Solicitudes de amistad’ y retuits, atacan directamente sobre el ego y autoestima de los usuarios.

Pero sin dudas lo más molesto fue llevar el cursor del mouse a la esquina del navegador para clickear en el botón de Twitter, y encontrarme con que el botón ya no estába allí. Y entonces recordar que lo había desinstalado al comenzar el experimento, y peor aún, darme cuenta de que acciones como esa las realizaba automáticamente, sin pensarlo.

En definitiva, fue un experimento a medias, del que no debo haber aprendido más que a controlar un poco esos hábitos que nos generan las redes sociales, las mismas que nos socializan y segregan a la vez, que nos entretienen y vuelven menos productivos, a las que entramos a la fuerza y ya nunca abandonamos, o bien, abandonamos molestos.

Juegos en Google+ (e invitaciones)

Finalmente, y como todos sabíamos que sucedería, llegaron los juegos a Google+.

Todavía no los probé, y no pienso hacerlo hasta que me desocupe, pero ya están ahí. Tampoco suelo jugar a los juegos de Facebook (de hecho sólo una vez lo hice) así que no creo que les preste mucha atención.

Además de los juegos, ahora los usuarios registrados tienen la posibilidad de compartir un link de registro con sus conocidos: pegarlo en blogs, foros, mails, etc.

Las invitaciones están limitadas a 150 por usuario. Y siendo que Google+ ya cuenta con 25 millones de usuarios: 25 x 150 = 3750 (millones, claro). Y a esto hay que sumarle que cada nuevo usuario tiene a su vez 150 invitaciones para usar.

Lógicamente esto no significa que Google+ vaya a alcanzar esa cifra monstruosa de usuarios, pero vamos, que no creo que en Google no sepan nada de matemáticas ;-)

Que las invitaciones sean tan accesibles me hace pensar que Google+ ya no es un proyecto cerrado al que se accede sólo por invitación, simplemente aparenta serlo para interesar a la gente y lograr más usuarios registrados.

En fin, podés acceder a los juegos de Google mediante esta URL: plus.google.com/games (sólo usuarios registrados).

Si lo que querés es una invitación, podés clickear en mi link de invitaciones (hasta que se agoten, en este momento quedan 146 como lo muestra la imagen).

Si te registras con mi link, no te olvides de agregarme a tus círculos :)

Hay una Web más allá de los muros

Internet

Creative Commons — flickr.com/photos/mikeleeorg

En internet estamos expuestos a tanta información que no sabemos siquiera por dónde empezar a consumirla.

Una cosa es segura: la gran mayoría de la gente ya no ingresa todos los días a 50 sitios distintos para ver si hay algo nuevo publicado en alguno de ellos. Esto era así quizás hace algunos años; hoy sería una pérdida de tiempo.

En cambio, lo que hace la mayoría de la gente es usar Facebook o Twitter para recibir noticias directamente en sus líneas de tiempo. Allí se encuentran con las notas o artículos que han compartido sus amigos, o bien con las publicaciones de los medios o sitios web a los que les han dado “Me gusta” o “Follow”.

Lo descripto en el párrafo anterior no está mal, pero da un poco de lástima pensar en que muchos usan Facebook como si fuera la internet. Me refiero a que permanecen encerrados tras los muros de una red social, ignorando la inmensidad de la web que hay allá afuera. (Lo digo, claramente, más por Facebook que por Twitter.)

En los ’90 se definía a internet como “la autopista de la información“. La metáfora no estaba mal, pero faltaba agregar qué papel íbamos a jugar los usuarios en esta autopista. Nadie —o casi nadie— tuvo en cuenta la sobrecarga informativa.

En el próximo artículo voy a intentar explicar qué uso darles a tus cuentas de Facebook y Twitter y un lector de feeds para leer más información en menos tiempo.

Update: Leer “Cómo consumir contenidos en Internet”.

Google+ y Facebook

A esta altura, todo internet está hablando de Google+, la nueva red social de Google.

El proyecto está en fase de pruebas, y todavía no se puede registrar cualquier persona. Los pocos que recibieron invitaciones tuvieron la oportunidad de invitar también a sus conocidos a registrarse, bastante similar a lo que sucedió en su momento con GMail. De momento, las invitaciones fueron suspendidas.

Yo tuve la suerte de recibir una invitación, y quería compartirles algunas breves y humildes observaciones.

Primera impresión

Stream publicaciones en Google+

Como se ve en la imagen, Google+ es bastante parecido a Facebook. Con respecto al diseño, la mayor diferencia es que predomina el blanco en lugar del famoso azul de FB. Luego, la distribución de los elementos no es tan diferente. A mi, personalmente, me gusta más la interfaz de Google porque es mucho más minimalista y sencilla.

Para los que ya tenemos cuenta de Google y usamos servicios como GMail, GCalendar, etc. la integración se vuelve bastante cómoda. Las notificaciomes podemos recibirlas en casi cualquier momento gracias a la barra superior presente en todos estos servicios. Y si sos usuario de un teléfono Android, también tenés disponible la app oficial que tiene un sistema de mensajería muy útil llamado Huddle. Para un análisis a fondo de la red de Google, y una explicación de qué es Huddle, podés leer esta nota en El Androide Libre.

Diferencias y ventajas de Google+ sobre Facebook

Hangouts

Lo mejor que tiene Google+, de momento, son los hangouts y los círculos. Los hangouts son reuniones entre varios de tus contactos, usando cámara y micrófono —es decir, haciendo una videoconferencia— grupal. Esto es algo que Skype ofrece como servicio pago, así que es una buena alternativa, y no es para nada poca cosa.

Círculos y privacidad de nuestro contenido

Círculos en Google+. Imagen por Uberbin.net

Los círculos son una forma de agrupar a nuestros contactos, clasificándolos bajo algún título como por ejemplo “Amigos”, “Familia”, etc. Hay que agregar que son muy cómodos e intuitivos. Esta agrupación sirve para que a la hora de publicar algún contenido elijamos con quién queremos compartirlo y con quién no. Algunos creerán que esto también lo ofrece Facebook, pero en realidad hay dos diferencias entre cómo lo hace uno y otro:

La primera es que Google+ le da mucha importancia a los círculos. Facebook también permite organizar nuestros amigos mediante listas, pero no lo prioriza tanto. Es más; tranquilamente es posible usar Facebook sin crear ningún tipo de lista de amigos. En Google+ es importante la creación de círculos de contactos porque a la hora de publicar algo, debemos elegir con quién compartirlo. Esto funciona al revés que en Facebook, donde elegimos con quién NO compartirlo.

Puesto de forma fácil: en Facebook publicamos contenido para todos nuestros contactos y podemos elegir con quién no compartirlo. En Google+, nuestro contenido será privado para todos excepto los círculos que elijamos. Parece una diferencia pequeña, pero es muy importante, y esta relacionado con lo que explico a continuación.

Reciprocidad y un toque de Twitter

Mi perfil en Google+

Una característica importante de Facebook es que las “amistades” son recíprocas. Es decir que si Juan tiene a Pedro como amigo, Pedro necesariamente lo tiene también a Juan. En esto se diferencia mucho Twitter, donde Pedro puede seguir a Juan pero Juan no necesariamente tiene que seguir a Pedro (si seguís mareado, podés leer mi post comparativo entre Facebook y Twitter).

Google+ parece haber adoptado el modelo de relaciones de Twitter: En Google+ no se envían solicitudes de amistad ni nada por el estilo, sino que se sigue a alguien, tal como en Twitter. Ese seguimiento no necesariamente es recíproco.

Entonces surge la cuestión de la privacidad: ¿cómo hago para que al publicar algo no lo vean las personas que me siguen y yo no conozco? Volvemos al punto anterior: esto se logra mediante los círculos. Al publicar algo, debemos seleccionar si queremos que lo vean sólo las personas de uno de nuestros círculos, todos nuestros círculos, o bien, hacerlo público.

Esto nos da un mejor control sobre con quién compartimos qué, pero también nos da la pauta de que Google+ puede servir tanto para relacionarnos con nuestros conocidos como para seguir gente que no conozcamos (celebrities, por ejemplo), al igual que en Twitter. Un ayuda memoria: Google+ = Facebook + Twitter.

Conclusiones

Tira de xkcd sobre Google+

Me preguntaron hoy temprano si Google+ era más de lo mismo, y creo que la respuesta es no. No podemos negar que es un competidor directo de Facebook, por lo tanto ofrece varias cosas similares, pero creo que el proyecto tiene personalidad propia. Las características iniciales están muy bien —demasiado bien—, el diseño es limpio, y no nos olvidemos de que se trata de un proyecto en estado beta. Los hangouts son la killer feature, claramente.

Además, entre la app para Android + Huddle —que no deberían tardar en llegar a iOS— y los juegos que van a agregar próximamentecreo que Google+ podría ser el mejor rival de Facebook.

No quiero ser tu amigo

Las redes sociales redefinen el concepto de privacidad

No entiendo a la gente que se empecina en tener más y más “amigos” en Facebook. En mi humilde opinión, tener a 2000 personas metidas en tu línea de tiempo no sirve de nada.

Haber adoptado este tipo de actitud fue lo que me hizo cerrar mi cuenta luego de un mes de uso. La volví a abrir no hace ni siquiera un año, pero esta vez me propuse no aceptar como amigo ni agregar a nadie que no conozca de alguna forma.

Por lo general, cuando me llega una solicitud de amistad de alguien que no sé quien es, le envío un mensaje privado preguntándole si nos conocemos de algún lugar. Si la respuesta es no, no creo que acepte la solicitud.

Algunos podrán decir que es una actitud sobradora o, tal vez, de “creerme importante”, pero no es cierto. Es en realidad mucho más sencillo: no me interesa enterarme de los detalles de la vida de un desconocido, ni que un desconocido se entere de los detalles de mi vida.

Al aceptar a un contacto desconocido en Facebook, ¿sabés cuánta información tuya le estás dando? Te lo resuma en una sola palabra: mucha.

Es que Facebook no solo está devaluando la palabra amigo, sino que además está redefiniendo el concepto de privacidad. A las nuevas generaciones, ¿les importará?

Twitter y Facebook

Mis conocidos me han preguntado varias veces cuál es la diferencia entre las redes sociales Facebook y Twitter. Por lo general, quienes me lo preguntan son usuarios de Facebook, asi que mi respuesta en realidad encaja mejor con la pregunta “¿cómo se diferencia Twitter de Facebook?. No voy a cubrir la gran cantidad de aspectos, pero con algo de suerte, quedará la idea general.

Gran diferencia gran

A grandes rasgos, en Facebook podemos compartir mensajes de texto (o “estados”), imágenes, videos, y varios otros tipos de contenidos.

En Twitter solo podemos compartir mensajes (o tweets) que no deben superar los 140 caracteres de longitud.

Esto, para los usuarios de Facebook es algo incomprensible: ¿sólo sirve para publicar mensajes cortos? ¿no se pueden subir imágenes? ¿no se pueden subir videos?

Es cierto que no se puede subir multimedia a Twitter, pero tampoco es necesario; para compartir un video podemos subirlo a YouTube y luego pegar el link en un tweet. No hace falta mas. Claro que esto significa tener cuenta en YouTube y en Twitter por separado, mientras que para subir un video a Facebook lo hacemos allí mismo, sin necesidad de estar registrados en otro sitio.

Recuerdo que cuando le comenté sobre Twitter a un conocido, su respuesta fué: “Que pedorro!”. En otro caso, una compañera de estudios se registró en Twitter, pero no supo qué hacer con su cuenta y decidió borrarla. Entonces le pregunté; “¿pero entendiste bien cómo se usa?”, y me respondió: “es que… ¿hay mucho que entender?”. Si, lo hay.

Pero antes de explicar más, habría que aclarar un par de conceptos.

Amigo Vs. Seguidor

En Facebook existe el concepto de “amigo” (o “friend”), mientras que en Twitter se habla de un “Seguidor” (o “follower”). Hay dos grandes diferencias entre un amigo y un seguidor:

En Facebook, no podemos acceder al perfil completo de otra persona hasta que esta nos haya aceptado como amigo. En Twitter, en cambio, los perfiles son públicos por defecto, es decir que no hace falta ser follower de alguien para acceder a sus publicaciones. Claro que existen excepciones para los dos casos; tanto en Facebook como en Twitter la privacidad de nuestro perfil puede ser configurada para que sea público o privado.

La otra no menor diferencia es que en Facebook ser amigo de alguien significa que esa persona también sea amigo mío. Mientras que en Twitter, ser seguidor de alguien no implica que esa persona también me siga a mi. Es decir que yo puedo seguir a 1000 personas con mi cuenta de Twitter si así lo deseo, pero puede que de esas 1000 personas ninguna me esté siguiendo a mi. En Twitter tenemos entonces por un lado a nuestros followings (quienes estamos siguiendo) y  por otro a nuestros followers (quienes nos siguen).

Similitudes

Facebook y Twitter son parecidos en algunas cosas. Por ejemplo, las dos redes utilizan el concepto de “timeline” (linea de tiempo). Nuestro timeline muestra las últimas actualizaciones de nuestros contactos, ordenadas cronológicamente. De modo que en ella podamos ver qué han estado publicando nuestros amigos o followings.

Otra similitud muy importantes es la de mencionar a otra gente en nuestras publicaciones. En ambas redes sociales esto se hace presionando la tecla “@” (ALT + 2), y luego tipeando el nombre de pila o usuario (según la red) de quién queramos mencionar. Cuando el estado (o tweet) es publicado, la red social le notifica a la persona en cuestión que fue mencionada en X publicación. Esto en Facebook se conoce como “etiquetar” y puede hacerse tanto en mensajes de estado como en fotos y videos. En Twitter, a esto se lo llama “mencionar”.

En Facebook, si una publicación nos gustó, podemos clickear en “Compartir” para republicarla en nuestro perfil y que la vean nuestros amigos. En Twitter algo muy parecido es la posibilidad de “retwittear” un tweet, de modo que nuestros propios followers puedan verlo.

También existen los mensajes privados. Facebook cuenta con un sistema bastante interesante, en el que un mensaje privado enviado a varias personas puede funcionar como una conversación. En Twitter los mensajes privados son una conversación entre solo dos personas, y cada mensaje no puede superar los 140 caracteres.

¿Para qué usar cada uno?

Suficiente con las descripciones técnicas y conceptuales, vamos a los bifes. La pregunta es qué uso darle a cada red.

Facebook:

El texto en su página principal dice:

Facebook helps you connect and share with the people in your life.

Facebook es mas que nada para interactuar con nuestros conocidos y con desconocidos cercanos (amigos de nuestros amigos, por ejemplo). Claro que se puede utilizar también para conocer gente, hacer nuevas amistades, y hasta encontrar pareja.

Además, Facebook virtualiza casi todos los aspectos de la vida real, así que es posible subir videos, imágenes, nuestra posición geográfica, construir un completo perfil de usuario con toda nuestra información, y mucho más. En algún punto, hasta causa escalofríos dar tanta información a una empresa. Los famosos y muchos políticos también tienen sus páginas en Facebook; es una de las mejores y más prácticas formas de que un usuario se proclame fan de algo o alguien.

Twitter:

El texto en su página principal dice:

The best way to discover what’s new in your world.

El uso de Twitter, por otro lado, es bastante difícil de explicar. Cada usuario lo encuentra útil o divertido a su manera. Una de sus características mas importantes es que permite ver en tiempo real cuales son los temas mas hablados del momento.

En mi caso, me parece muy interesante seguir a periodistas, comunicadores, y bloggers, porque por lo general publican links a artículos muy buenos. También sigo la cuenta de algunas empresas, y de varios conocidos para ver qué andan haciendo. ¿Y qué publico? Publico links a artículos o noticias que me parezcan interesantes y comentarios sobre lo que estoy haciendo. Realmente, Twitter me gusta mas por el contenido que consumo que por el que genero.

Pero la gente le da distintos usos. Los periodistas, por ejemplo, ya realizan entrevistas públicas a políticos a través de Twitter. La gente puede estar en contacto casi directo con famosos y políticos; desde Justin Bieber hasta Jay-Z, y desde Mauricio Macri hasta Cristina Kirchner. Todos lo están haciendo,  aunque no siempre sea una buena idea.

¿Cuál elegir?

La pregunta es engañosa; no hay porque elegir entre una u otra. Es perfectamente posible tener cuenta en ambas redes sociales, ya que según entiendo, el propósito de cada una es muy distinto del de la otra.

La gran diferencia, en el fondo, es que si bien Facebook provee muchas mas funcionalidades, a Twitter se le pueden dar usos muy diversos, mientras que a Facebook casi todos lo usamos para lo mismo. Pero si tuviera que elegir, definitivamente me quedo con Twitter. No puedo explicar bien porqué, pero leí en algún tweet que Twitter es como el lenguaje: lo entiende quien lo usa.

Finalmente, los dejo con una reflexión: Facebook, amigos que se vuelven extraños. Twitter, extraños que se vuelven amigos.

Enlace: Mi cuenta en Twitter (@soynatan)

Actualización: acabo de leer una entrevista a @marilink, sobre Twitter, que en algunos puntos contrasta a Twitter y Facebook. Péguenle un vistazo.

You’re special for that, aren’t you?

Voy a cruzar contenidos entre este blog y su hermanito menor.

No quería usar Facebook, todavía mantengo en pié muchas de las críticas que hice en su momento, pero entre todos me empujaron a registrarme nuevamente. Esto lo comenté en mi entrada anterior, titulada “Me crucé al lado oscuro“.

Unos días antes de cruzarme de bando, había hecho unos comentarios algo ácidos acerca de esta red social en un pequeño afiche que coloqué en la fotocopiadora del Traductorado. Y hoy ví, con algo de asombro, que alguien se tomó el trabajo de responderme:

Afiche

"Facebook es para socializar" -> You're right :-) You're special for that, aren't you?

Debo decirle a quien quiera que lo haya hecho que me pareció muy gracioso. ¡Muchas gracias! :-)

La entrada original, en mi otro blog.

Me crucé al lado oscuro (Facebook)

Darth Vader

Darth Vader, CEO de Facebook

Hace un tiempo tuve cuenta en Facebook, pero terminé por eliminarla. En el blog que mantenía en ese entonces, publiqué los porqués. Básicamente eran:

  • Me consumía mucho tiempo.
  • Está lleno de estupideces.
  • Me cansé de que me inviten a grupos absurdos, juegos, etc.
  • No termino de confiar en entregarle tantos datos a una empresa como Facebook, principalmente porque no me cae bien Zuckenberg (pero si es por eso, debería cerrar mi cuenta de Google también).

Lamentablemente, hoy me pasé una vez más al lado oscuro. Volví a registrarme en Facebook.

Shame on me.