Programador y traductor: dos profesiones no tan distintas

Hay dos áreas entre las que me encuentro dividido hoy en día: la traducción y la programación. En una de ellas llevo ya algunos años trabajando, y en la otra soy solo un estudiante. Aún así, algo que me resultó interesante fue descubrir que las dos profesiones tienen sus similitudes.

Lo primero que noté fue que programar es también traducir. Digo esto porque al programar uno debe interpretar un problema de la vida real para luego poder convertirlo en un sistema, lo cual se puede considerar como una suerte de traducción.

Pero también se los puede comparar por algo más básico: tanto el traductor como el programador trabajan con lenguajes. Claro que no del mismo tipo, ya que un lenguaje de programación es mucho más primitivo que cualquier idioma humano. Pero aún así, programar conlleva el aprendizaje de ciertas reglas sintácticas y semánticas. La gran diferencia está en que los lenguajes de programación son para comunicarse con un dispositivo y no con otra persona.

Otro punto en común es que las dos profesiones requieren de un factor creativo, casi artístico. Hay que admitir, sin embargo, que la que más se acerca al arte es la traducción. El traductor es como el músico que interpreta la obra de un compositor: ¿dirías que no es un artista solo porque no compuso lo que toca? De todos modos programar también roza lo artístico: es difícil de comprender para quien no ha programado nunca, pero el diseño de software puede ser algo muy hermoso y apasionante. Si sólo se pudieran plasmar emociones en el código… :)

Pero definitivamente, una de las características en común que más me gustan es que las dos profesiones permiten trabajar desde cualquier punto del planeta. Sólo se necesita tener a mano una computadora con acceso a internet y un lugar cómodo donde sentarse (y los conocimientos, claramente). No conozco muchas otras profesiones que permitan esta flexibilidad.

Creo que no es casualidad que me haya interesado en dos áreas que tienen en común puntos como el lenguaje, el factor creativo, o la flexibilidad horaria —que es tan importante para mi, que tengo horarios algo raros—. Se dice que la carrera es el síntoma, por lo que ver estas características como algo positivo también define un poco el tipo de persona que soy. A vos, ¿te define tu carrera? :-)

Hay una Web más allá de los muros

Internet

Creative Commons — flickr.com/photos/mikeleeorg

En internet estamos expuestos a tanta información que no sabemos siquiera por dónde empezar a consumirla.

Una cosa es segura: la gran mayoría de la gente ya no ingresa todos los días a 50 sitios distintos para ver si hay algo nuevo publicado en alguno de ellos. Esto era así quizás hace algunos años; hoy sería una pérdida de tiempo.

En cambio, lo que hace la mayoría de la gente es usar Facebook o Twitter para recibir noticias directamente en sus líneas de tiempo. Allí se encuentran con las notas o artículos que han compartido sus amigos, o bien con las publicaciones de los medios o sitios web a los que les han dado “Me gusta” o “Follow”.

Lo descripto en el párrafo anterior no está mal, pero da un poco de lástima pensar en que muchos usan Facebook como si fuera la internet. Me refiero a que permanecen encerrados tras los muros de una red social, ignorando la inmensidad de la web que hay allá afuera. (Lo digo, claramente, más por Facebook que por Twitter.)

En los ’90 se definía a internet como “la autopista de la información“. La metáfora no estaba mal, pero faltaba agregar qué papel íbamos a jugar los usuarios en esta autopista. Nadie —o casi nadie— tuvo en cuenta la sobrecarga informativa.

En el próximo artículo voy a intentar explicar qué uso darles a tus cuentas de Facebook y Twitter y un lector de feeds para leer más información en menos tiempo.

Update: Leer “Cómo consumir contenidos en Internet”.

Twitter y Facebook

Mis conocidos me han preguntado varias veces cuál es la diferencia entre las redes sociales Facebook y Twitter. Por lo general, quienes me lo preguntan son usuarios de Facebook, asi que mi respuesta en realidad encaja mejor con la pregunta “¿cómo se diferencia Twitter de Facebook?. No voy a cubrir la gran cantidad de aspectos, pero con algo de suerte, quedará la idea general.

Gran diferencia gran

A grandes rasgos, en Facebook podemos compartir mensajes de texto (o “estados”), imágenes, videos, y varios otros tipos de contenidos.

En Twitter solo podemos compartir mensajes (o tweets) que no deben superar los 140 caracteres de longitud.

Esto, para los usuarios de Facebook es algo incomprensible: ¿sólo sirve para publicar mensajes cortos? ¿no se pueden subir imágenes? ¿no se pueden subir videos?

Es cierto que no se puede subir multimedia a Twitter, pero tampoco es necesario; para compartir un video podemos subirlo a YouTube y luego pegar el link en un tweet. No hace falta mas. Claro que esto significa tener cuenta en YouTube y en Twitter por separado, mientras que para subir un video a Facebook lo hacemos allí mismo, sin necesidad de estar registrados en otro sitio.

Recuerdo que cuando le comenté sobre Twitter a un conocido, su respuesta fué: “Que pedorro!”. En otro caso, una compañera de estudios se registró en Twitter, pero no supo qué hacer con su cuenta y decidió borrarla. Entonces le pregunté; “¿pero entendiste bien cómo se usa?”, y me respondió: “es que… ¿hay mucho que entender?”. Si, lo hay.

Pero antes de explicar más, habría que aclarar un par de conceptos.

Amigo Vs. Seguidor

En Facebook existe el concepto de “amigo” (o “friend”), mientras que en Twitter se habla de un “Seguidor” (o “follower”). Hay dos grandes diferencias entre un amigo y un seguidor:

En Facebook, no podemos acceder al perfil completo de otra persona hasta que esta nos haya aceptado como amigo. En Twitter, en cambio, los perfiles son públicos por defecto, es decir que no hace falta ser follower de alguien para acceder a sus publicaciones. Claro que existen excepciones para los dos casos; tanto en Facebook como en Twitter la privacidad de nuestro perfil puede ser configurada para que sea público o privado.

La otra no menor diferencia es que en Facebook ser amigo de alguien significa que esa persona también sea amigo mío. Mientras que en Twitter, ser seguidor de alguien no implica que esa persona también me siga a mi. Es decir que yo puedo seguir a 1000 personas con mi cuenta de Twitter si así lo deseo, pero puede que de esas 1000 personas ninguna me esté siguiendo a mi. En Twitter tenemos entonces por un lado a nuestros followings (quienes estamos siguiendo) y  por otro a nuestros followers (quienes nos siguen).

Similitudes

Facebook y Twitter son parecidos en algunas cosas. Por ejemplo, las dos redes utilizan el concepto de “timeline” (linea de tiempo). Nuestro timeline muestra las últimas actualizaciones de nuestros contactos, ordenadas cronológicamente. De modo que en ella podamos ver qué han estado publicando nuestros amigos o followings.

Otra similitud muy importantes es la de mencionar a otra gente en nuestras publicaciones. En ambas redes sociales esto se hace presionando la tecla “@” (ALT + 2), y luego tipeando el nombre de pila o usuario (según la red) de quién queramos mencionar. Cuando el estado (o tweet) es publicado, la red social le notifica a la persona en cuestión que fue mencionada en X publicación. Esto en Facebook se conoce como “etiquetar” y puede hacerse tanto en mensajes de estado como en fotos y videos. En Twitter, a esto se lo llama “mencionar”.

En Facebook, si una publicación nos gustó, podemos clickear en “Compartir” para republicarla en nuestro perfil y que la vean nuestros amigos. En Twitter algo muy parecido es la posibilidad de “retwittear” un tweet, de modo que nuestros propios followers puedan verlo.

También existen los mensajes privados. Facebook cuenta con un sistema bastante interesante, en el que un mensaje privado enviado a varias personas puede funcionar como una conversación. En Twitter los mensajes privados son una conversación entre solo dos personas, y cada mensaje no puede superar los 140 caracteres.

¿Para qué usar cada uno?

Suficiente con las descripciones técnicas y conceptuales, vamos a los bifes. La pregunta es qué uso darle a cada red.

Facebook:

El texto en su página principal dice:

Facebook helps you connect and share with the people in your life.

Facebook es mas que nada para interactuar con nuestros conocidos y con desconocidos cercanos (amigos de nuestros amigos, por ejemplo). Claro que se puede utilizar también para conocer gente, hacer nuevas amistades, y hasta encontrar pareja.

Además, Facebook virtualiza casi todos los aspectos de la vida real, así que es posible subir videos, imágenes, nuestra posición geográfica, construir un completo perfil de usuario con toda nuestra información, y mucho más. En algún punto, hasta causa escalofríos dar tanta información a una empresa. Los famosos y muchos políticos también tienen sus páginas en Facebook; es una de las mejores y más prácticas formas de que un usuario se proclame fan de algo o alguien.

Twitter:

El texto en su página principal dice:

The best way to discover what’s new in your world.

El uso de Twitter, por otro lado, es bastante difícil de explicar. Cada usuario lo encuentra útil o divertido a su manera. Una de sus características mas importantes es que permite ver en tiempo real cuales son los temas mas hablados del momento.

En mi caso, me parece muy interesante seguir a periodistas, comunicadores, y bloggers, porque por lo general publican links a artículos muy buenos. También sigo la cuenta de algunas empresas, y de varios conocidos para ver qué andan haciendo. ¿Y qué publico? Publico links a artículos o noticias que me parezcan interesantes y comentarios sobre lo que estoy haciendo. Realmente, Twitter me gusta mas por el contenido que consumo que por el que genero.

Pero la gente le da distintos usos. Los periodistas, por ejemplo, ya realizan entrevistas públicas a políticos a través de Twitter. La gente puede estar en contacto casi directo con famosos y políticos; desde Justin Bieber hasta Jay-Z, y desde Mauricio Macri hasta Cristina Kirchner. Todos lo están haciendo,  aunque no siempre sea una buena idea.

¿Cuál elegir?

La pregunta es engañosa; no hay porque elegir entre una u otra. Es perfectamente posible tener cuenta en ambas redes sociales, ya que según entiendo, el propósito de cada una es muy distinto del de la otra.

La gran diferencia, en el fondo, es que si bien Facebook provee muchas mas funcionalidades, a Twitter se le pueden dar usos muy diversos, mientras que a Facebook casi todos lo usamos para lo mismo. Pero si tuviera que elegir, definitivamente me quedo con Twitter. No puedo explicar bien porqué, pero leí en algún tweet que Twitter es como el lenguaje: lo entiende quien lo usa.

Finalmente, los dejo con una reflexión: Facebook, amigos que se vuelven extraños. Twitter, extraños que se vuelven amigos.

Enlace: Mi cuenta en Twitter (@soynatan)

Actualización: acabo de leer una entrevista a @marilink, sobre Twitter, que en algunos puntos contrasta a Twitter y Facebook. Péguenle un vistazo.

Me crucé al lado oscuro (Facebook)

Darth Vader

Darth Vader, CEO de Facebook

Hace un tiempo tuve cuenta en Facebook, pero terminé por eliminarla. En el blog que mantenía en ese entonces, publiqué los porqués. Básicamente eran:

  • Me consumía mucho tiempo.
  • Está lleno de estupideces.
  • Me cansé de que me inviten a grupos absurdos, juegos, etc.
  • No termino de confiar en entregarle tantos datos a una empresa como Facebook, principalmente porque no me cae bien Zuckenberg (pero si es por eso, debería cerrar mi cuenta de Google también).

Lamentablemente, hoy me pasé una vez más al lado oscuro. Volví a registrarme en Facebook.

Shame on me.